Elvia Rosa Castro

En la década del noventa
del siglo XX la Academia de Artes Plásticas de Trinidad disfrutaba de su época
dorada. No sólo desbancó a San Alejandro en los premios Académica, sino que muchos de sus estudiantes ingresaban al
Instituto Superior de Arte con algunos ojos puestos en ellos de antemano. (Les
cuento que aquella escuela que lograra “colar” mayor cantidad de pupilos en el
Parnaso de la enseñanza artística se erigía en el mejor plantel y en escuela de
referencia y culto entre los estudiantes, incluso aunque eso no estuviera
escrito ni dictaminado por la institución). Formaba parte del mito docente.

Varios de los que ahora ya son nombres conocidos salieron de las aulas trinitarias en bloque: Wilfredo Prieto, Inti Hernández, Jimmy Bonachea,  Alexander Guerra, Duvier del Dago (todos estos, integrantes del exitoso DUPP y ganadores del Premio Unesco para las Artes en el 2000), más  Ariel Orozco, Jorge López Pardo, Humberto Díaz, Niels Reyes, Odey Curbelo, Ramsés Morales e Iranidis Fundora, entre otros (1).

Sin embargo, en ese arco temporal, que puede delimitarse de 1998 al 2003 aproximadamente, tal vez el artista más agraciado de esa generación en cuanto a premios, becas y residencias fue Yoan Capote, quien no provenía del centro de la isla sino de Pinar del Río, en el occidente de Cuba.

Con ello quiero decir que el acceso a estos premios, desde Cuba, era bien difícil. Encontrar la convocatorias era de por sí algo milagroso. Sin Internet y la aventura penosa y angustiosa que suponía viajar desde Cuba antes de la reforma migratoria (carta de invitación, permiso de viaje y estadía limitada en el exterior) hacían del acceso a estas oportunidades como premios y becas algo más imposible que la Utopía de Tomás Moro. En esos años Lázaro Saavedra realizó una ilustración para la sección “Pensando alto” de la revista Artecubano que decía en tono cínico “consejos para ganarte una beca”. Más tarde le entrevisté y cuando le pregunté por los consejos me respondió, más cínico aún: “un amigo que te ponga la buena de la beca”, es decir, enterarte.  Tener la convocatoria, únicamente eso, era como ganarte la lotería. Lo otro, aplicar online y además tener la picardía para escribir las palabras claves era esencialmente improbable. Ahora que recibimos newsletters y el acceso a la información es regular, a los que sumamos más de 33 años de edad, eso aún nos abruma. Nos falta ese chip.

También podía darse el caso de que algún artista ganara y no pudiera disfrutar de su recompensa debido a la negación de visas a Estados Unidos, como sucedió con algunos creadores y la Guggenheim Fellowship por ejemplo. Esta era el gran goal.  Pero había más: los artistas cubanos también tenían otros targets: la beca de la Rijksacademie y residencia la que ofrecía la Brownstone Foundation en París, creada en 1999. 

Los viajes a US eran inestables y prácticamente imposibles. En La Habana no había un atractivo enfático para CIFO; la CINTAS era para cubanos en la diáspora, y la Farber Foundation aún no existía. Artista x Artista, proyecto de Garaicoa Estudio es relativamente nuevo, y Galería Continua parecía un susurro que nunca llegaría a la capital cubana. En este escenario surge, en 1998, Cuban Artists Fund en New York, que básicamente alimentaba al Vermont Studio Center. Varios artistas cubanos residentes en la isla pasaron y aún pasan por ese enclave de veganos y políticamente correctos. El paraíso blanco y boscoso donde Aleksandr Solzhenitsyn pasó sus años de exilio.  

Todo parece más normal ahora (digo “parece” pues certeza no hay en este punto): el tema de las visas y los viajes se normalizó bastante entre Cuba y Estados Unidos de América por tres razones básicamente: la reforma migratoria cubana que eliminó el “permiso de salida”, el otorgamiento de visas de 5 años por parte de USA y el estatus de ciudadanía española que adquirieron miles de cubanos.

Se está cumpliendo esa ida y vuelta que profetizó Gerardo Mosquera hace muchos años ya. Cuba se puso momentáneamente de moda. Miami se ha puesto de moda también! La apertura del Pérez Art Museum + CIFO y la constancia de Art Basel Miami Beach han sido clave como plataformas de visibilización.

En estos últimos años Cuban Artists Found ha diversificado sus colaboraciones, extendiéndose más allá de Vermont. Times Square Alliance y Residency Unlimited han acogido en NY a artistas cubanos premiados por CAF.

EL PASO DEL BASTÓN O EL ADIOS AL CHANCE HISTÓRICO

Los chances históricos expiran y por varias razones la academia trinitaria cayó primero en un slump y luego la desaparecieron del mapa docente de la isla a pesar de las protestas y cartas firmadas. Manzanillo, al oriente, cuyos hijos estudiaron en Holguín, Santiago de Cuba y en la academia local “Carlos Enriquez”, tomó la batuta durante el primer decenio del siglo XXI. De esto me di cuenta al curar Hogar provisional (Galería Habana, 2009) y comencé a especular en torno a ello. Pero Hogar provisional fue una muestra pequeña (2). Revisen el catálogo de Bomba, curada en el Lam por Píter Ortega, y verán que mis especulaciones cobran fundamento. Los manzanilleros, desde Yornel Martínez, Michel Pérez y Alejandro Campins hasta Luis Enrique López, José Eduardo Yaque y Elizabet Cerviño, a pesar de conocerlo bien, no entrarán a La Habana con el concepto como estandarte sino con la poesía y cierta extravagancia existencial. De rara sofisticación, traían la mística del Golfo de Guacanayabo, de la Sierra y de las cuevas de Cabo Cruz. Del Oriente cubano no venían guerreros, ni luchadores. Estaba arribando la raza de disidentes más atípica que he visto hasta ahora en el panorama insular. La evasión es el principio de la indiferencia; y la mansedumbre, en un contexto alterado, constituye otro tipo de alteración.

Mientras todos se desgañitaban por captar la atención de curadores y coleccionistas ellos permanecieron por años sin prisas ni ansiedades: esta fue una de sus cartas de triunfo, ser de cierta manera artistas de sobremesa. De tal forma sedujeron al paisaje capitalino (3).

LOS CUBANOS LLEGARON YA…

Y cuando todas las oportunidades de becas y residencias que mencioné arriba se conjugaron, este grupo, en bloque, estaba maduro. No es de extrañar entonces que Galería Continua haya puesto sus ojos en ellos, por sólo mencionar un ejemplo. Y no sorprende tampoco que de seis cubanos premiados por Cuban Artists Fund y la Rockefeller Brothers Fund para la Residency Unlimited (RU) en 2017, cuatro sean manzanilleros: Alejandro Campins (1981), José Eduardo Yaque (1985), Yornel Martínez (1981) y Elizabet Cerviño (1986). Los habaneros Reynier Leyva Novo (1983) y Jorge Wellesley (1979) completan la nómina de los huéspedes cubanos de Brooklyn. Cuban Artists Found posee un grupo de asesores que hace varias propuestas de artistas y su junta directiva toma la decisión final, según Ben Rodríguez, co-fundador de CAF.

Aprobada en 2011 y Residency Unlimited “supports the creative process and promotes exchange through its unique residency program and year-round public programs. Moving beyond the traditional studio model, RU forges strategic partnerships with collaborating institutions to offer flexible and customized residencies designed to meet the individual goals, needs and visions of local and international artists and curators. RU is particularly committed to promoting multidisciplinary practices and building lasting connections between residents and the broader arts community”.  

Reynier Leyva Novo y Yornel Martínez. Al foondo: Exergo. Yornel intervino las marquesinas de los cines habaneros con frases de autores de culto

Una antigua iglesia funciona como sede de RU (como ya va siendo tendencia en varios sitios) y esto, de por sí, ya vuelve atractiva la beca. Los creadores cubanos han sido acogidos en ella por vez primera en este 2017 con un programa basado en intercambios con curadores y artistas, visitas a museos e instituciones culturales, presentación de obras en estudio y un panel público con moderadores.

Pero, RU sólo enrola a creadores cubanos? Claro que no, sería el colmo! Nathalie Anglès, su directora, comenta: “Cultural diversity is key to a successful residency environment. The point of departure for RU is to create meaningful dialogue for the artists both within our program and outside by fostering meaningful connections with the local art scene. This is why we place such a great emphasis on facilitating many meetings for the artists.
In 2017,   we have the privilege of hosting residencies of artists from regions as diverse as Cuba, Singapore, Russia, Haiti, Nigeria, Macedonia, Albania and Kosovo “.

Las fechas de nacimiento de estos artistas que visitaron RU durante 2017 nos dicen que hay un arco temporal muy corto entre ellos, es decir, pertenecen a la misma generación y ello supone la participación de una misma sensibilidad epocal: la del descrédito. Para ellos “no hay significado transcendental”, al menos no en lo político-ideológico. A través de la pintura, las instalaciones, el video o los libros-objetos cada uno ha saboteado el relato tradicional (el histórico, identitario y oficial), en algunos casos desde el intimismo poético y en otros desde el comentario cáustico y desencantado. Patria, serie de pinturas de Alejandro Campins, Los olores de la guerra, de Novo, y Qué nos inspira de Wellesley no sólo ilustran lo que digo sino que son obras claves del arte cubano de estos tiempos. Otro elemento que une a casi todos es el recurso de la escritura en sus obras: Wittgenstein más sembrado en Yornel y Wellesley, la poesía y el intuicionismo en Elizabet; la parodia del discurso político en Novo (4). El descentramiento de la noción de paisaje, cercano a lo minimal y conceptual, es otro elemento que los unifica.

Jorge Wellesley

Nathalie Anglès, me conversaba que los artistas cubanos en residencia han tenido una acogida muy positiva. “There is a great deal of interest in meeting artists based in Cuba. At the presentations there were curators from major institutions and who worked independently as well. Some of them already knew their practice but they wanted to meet the artists and get a depth knowledge about their practice. Gary Wasserman, founder of the Wasserman Projects art center came all the way from Detroit”. Rafael DíazCasas afirma que la presentación realizada en RU fue una “manera de re – conectar con una comunidad artística de la ciudad”.

La estadía en New York, con un programa generoso en términos de intercambios de toda naturaleza, es una experiencia que seguramente se dejará traslucir en las obras de todos estos creadores, siempre para bien. También resulta una diferente e interesante plataforma de visibilidad que a la postre generará una saga. Alejandro Campins también me comentó sobre su experiencia en RU: “Realmente fue una experiencia muy buena, ellos tienen un programa de conferencias y de visitas a estudios con curadores, críticos etcétera muy buena. La red de artistas y especialistas es muy interesante. Para mí fue buena la residencia porque en ese momento estaba produciendo las obras para la exhibición en Detroit y someterla a crítica con todas estas personas fue bueno. Otra cosa que me gustó fue la variedad de artistas que están en RU y el diálogo que hay, especialmente me gustó intercambiar con artistas de Europa del Este”.

Los nexos, las redes y el tipo de intercambio que estos programas generan permiten conocer zonas y contextos de creación antes inexploradas al mismo tiempo que ejercen un impacto a corto, mediano y largo plazo en la modulación del pensamiento y de la creación pero sobre todo nos homologa, a los cubanos, y nos hace caer en cuenta que no por Dios, que NO somos el ombligo del mundo.

CODITA

La estancia de los cubanos
fue diseñada de la manera que sigue por años:

2017:

Febrero- Marzo:
Alejandro Campins y José Eduardo Yaque. Moderadores: Mary Kate O’Hare y Rafael
DiazCasas

Abril-Mayo: Yornel
Martínez Elias y  Reynier Leyva Novo.
Moderadores: Joaquín Badajóz y Maylin Machado.

Junio-Julio: Jorge
Wellesley y Elizabet Cerviño. Moderadores: Meyken Barreto y María de Lourdes
Mariño.

2018:

Junio-Julio: Douglas
Argüelles

Julio-Agosto: Jorge
Otero. Modera: Meyken Barreto

Agosto-Septiembre:
Alain Pino y Michel Pérez. Moderadores: Rafael DíazCasas y Elvis Fuentes

Septiembre- Octubre:
Osvaldo González Aguiar. Modera: Andrea Valencia

Octubre-Noviembre:
Glexis Novoa. Modera Marcela Guerrero

2019:

Agosto-Septiembre:
Inti Hernández

Notas

(1) Alexandre Arrechea y William Bonilla, por ejemplo, pertenecían a otra generación.

(2) La nómina de Hogar Provisional estuvo integrada por Elizabet Cerviño, Irving Vera, Lester Álvarez, Yornel Martínez y José Eduardo Yaque.

(3) Doy por descontado que son muy buenos artistas. Varios ya han sido invitados a la muestra central de la Bienal de La Habana, integran las nóminas de exposiciones paradigmáticas de este siglo y los coleccionistas los procuran como abeja al panal.

(4) Ellos participaron en la muestra Ya sé leer. Imagen y texto en el arte latinoamericano, Centro Wifredo Lam, 2011.

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