(la pesadilla del galerista H)

En el terreno de la reflexión conceptual la abstracción ha encontrado una sólida línea de continuidad en el presente. Contrario a otros movimientos cuyo curso devino en un fenómeno autolimitado a partir de sus propios axiomas, la abstracción ha puesto a prueba todos los límites ideoestéticos sobre los cuales emergió alguna vez y continúa reinventándose cada día en el uso de diferentes soportes y materiales, pero especialmente en la condición axial de sus enfoques discursivos, que migran desde la irrepresentabilidad hasta la representación de conceptos que no poseen traducción referencial en el universo material.

Beatriz
Gago

El galerista H se levanta temprano y se halla a sí mismo en el espejo, ajado y ojeroso. Ha pasado la noche en vela. Le obsesiona la idea de presentar en la Feria de Chicago una magnífica exposición que ha visto anoche, pero no sabe a ciencia cierta dónde ubicarla en su programación ¿La exhibe en la conmemoración del año del dibujo?  ¿Adopta una actitud de vanguardia y declara a estos artistas neoabstractos? ¿O acaso los presenta como exponentes máximos de una nueva-nueva figuración? Pero… ¡y esos muchachos! con ese desenfado tan engorroso  que gastan … ¿se atreverán acaso a decir pinga en alta voz durante el vernissage, al cual se hallan invitadas nada menos que la coleccionista E y la doctora G?


En el terreno de
la reflexión conceptual la abstracción ha encontrado una sólida línea de
continuidad en el presente. Contrario a otros movimientos cuyo curso devino en
un fenómeno autolimitado a partir de sus propios axiomas, la abstracción ha
puesto a prueba todos los límites ideoestéticos sobre los cuales emergió alguna
vez y continúa reinventándose cada día en el uso de diferentes soportes y
materiales, pero especialmente en la condición axial de sus enfoques
discursivos, que migran desde la irrepresentabilidad hasta la representación de
conceptos que no poseen traducción referencial en el universo material.

All over drawing, exposición
bipersonal de jorge&larry, fue inaugurada en la galería La Acacia a
principios de noviembre de 2015. En oposición a una lógica arraigada en la
plástica, en All over drawing  estos artistas subordinarían recursos tan
poderosos como la pintura y la instalación al muy humilde dibujo, convirtiendo
aquellas en soportes de este último.

La muestra reúne
una serie de monotipias abstractas que fueron intervenidas posteriormente con
tinta por los artistas, los cuales buscaron en la superficie de las obras,
aquellos contornos que sugiriesen formas, y los resaltaron mediante la línea,
otorgándoles además, a las figuras resultantes, voz propia y haciéndolas
dialogar entre ellas.

Un grupo de
objetos “decorativos” de barro -comprados en mercados populares- fueron también
intervenidos y cubierta con pintura la ornamentación original, usando un color
único para cada figura, y donde tonalidades pastel: naranjas, verdes, rosados,
tenían la última palabra. Sobre esta capa pictórica se inscribieron textos y
los objetos fueron emplazados en el espacio, usando como pedestales pequeñas
mesas auxiliares obtenidas -en calidad de antiques-
en casas “especializadas”. De estas mesillas fueron cuidadosamente removidas
hasta la madera todas las capas históricas de barniz por un ebanista, para ser
más tarde recubiertas de pintura blanca.

La lectura de
los textos contenidos en las monotipias y en los objetos intervenidos nos lleva
de la mano a través de un sistema-arte pleno de jerarquías, protagonismos,
normativas y conceptos perfectamente establecidos, pero cuya lógica de percepción
y consumo resulta harto estrecha a la hora de adaptarse a la incesante mutación
de los discursos artísticos que debe atender, evidenciando un sutil pero
constante forcejeo entre la creación y el contexto especializado que le sirve
de marco, una certeza que se deslinda progresivamente, a medida que transitamos
la muestra.

-Lo peor es
saber de mercado de arte y verme así agobiado, preso en esta clase de
representación
(…)

Oye, tú estás seguro que
esto es uno de esos paisajes de los que tanto vende el Galerista H?

Ya ni sé ¿Cómo llegamos hasta
aquí? Lo que veo asusta

Pero la intención
en All over drawing va más allá de
juguetear un poco con el humor del visitante: se desliza en el terreno de lo
teórico y provoca al espectador, demostrándole la inefectividad de sus
catalogaciones más arraigadas acerca de qué es abstracto y que es figurativo.

All over drawing propone,
como tesis, la existencia de una dualidad que, desde los puntos de vista formal
y conceptual, subyace en todo documento pictórico: La figuración no es más que un determinado ordenamiento elegido por
el artista entre infinitos procesos de abstracción contenidos en un todo
posible, mientras que las formas anidan irremediablemente en interior de todo aquello
que consideramos no objetivo, sea cual sea el nivel de abstracción que creamos
alcanzar.

Incluso el gesto
más radical no puede escapar de esta fatalidad. Algunos objetos revelados en
esta exposición, por ejemplo, demuestran que tras el exceso kitsch de la figura de cerámica
profusamente policromada, se esconde el delicado contorno de una forma de
estirpe suprematista.

Y en cambio, en estas
monotipias férreamente ancladas a la tradición del informalismo, jorge y larry
se recrean encontrando perros, conejos y toda una suerte de entidades zoomorfas
que metastizan en la pureza de la mancha, con la evidencia de una insospechada
existencia.

-Ayer un galerista de apellido H dijo que nuestros
comentarios nos salvaban de ser un mero y cochino cuadro abstracto

En las obras bidimensionales,
como en los objetos, la técnica y el soporte han sido escogidos con sabiduría
por los artistas para crear una distancia última entre la gestualidad del autor
–un “detente” lanzado contra el demonio subconsciente-  y la validez del hallazgo que nos ofrecen.

Ambos, la
pretensión de probar la inexistencia de formas en la obra abstracta y la
necesidad de descomponer la figura en múltiples unidades de naturaleza
primordial y esencialmente anicónica, son problemas superados hace bastante por
el arte, aunque el pensamiento teórico a su alrededor apenas lo haya intuido
aún.

Uno de los
mayores aportes que nos ofrece  All over drawing al trabajar con semejante
ambivalencia consiste, sin dudas,  en visibilizar
– desde un enfoque a tal punto original y contemporáneo – nuestro propio
irresuelto conflicto hacia la obra abstracta, un prejuicio que curvó nuestra
historia del arte local y cuyo análisis resulta tan cardinal como eternamente
postergado por el presente de la crítica.

-Chula, ¿pero a
ti no te interesa nada-nada la abstracción?

-Yo me paso, literalmente, a Theo van Doesburg por la papaya


El galerista H reflexiona en silencio mientras toma su
whisky vespertino. Para un hombre de su importancia, una segunda noche de
insomnio sería intolerable. Chicago ama la abstracción pero… ¿Qué pasará cuando
los coleccionistas W y F encuentren en una obra no figurativa aquel conejo
diciendo una palabrota a un perro? Además, está el problema de esta obra sobre
papel, lo que funciona con estos poderosos amantes del arte, su instinto se lo
dice, es la tela. Y aparecerse con una tesis de Novísima Figuración en aquella
meca del arte sería, ya no le caben dudas, un acto trasnochado. Síhhh…, aun
siendo monotipias intervenidas por los autores, estas obras estuvieron a punto,
¡a punto!, de no ser consideradas un original único, mientras esos objetos, de
apariencia tan elitista, estuvieron cerca, muy cerca de ser alcancías de feria.

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