Conferencia impartida como parte del ciclo de conferencias: Curaduría: La Concreta.  Centro Teórico Cultural Criterios. Director Desiderio Navarro. La Habana. Enero, 2011.

Intervenciones:

ME: Magaly Espinosa (moderadora)

GM: Gerardo Mosquera (conferencista)

DN: Desiderio Navarro (presentador)

IP: Intervención del público

Bueno, Shilpa Gupta, artista de la India, tiene una serie sobre los tres monitos. Un proverbio que ustedes deben conocer. “Mono no ve, mono no oye –y sobre todo— mono no habla.” Un proverbio que practicamos todos aquí diariamente. Ella usa varios brazos a la manera de las divinidades hindúes y me interesa que aquí la creación del sentido está dada por la ocultación de los rasgos expresivos del rostro. Es decir, es lo opuesto. Vemos algunos artistas que es su solo rostro que comunica el sentido, en otros casos intervienen en el rostro. Ella interviene el rostro pero ocultándolo. Y el hecho de estar vestida de camuflaje, pues le da ciertos ribetes también políticos a su obra.

Bueno, Nancy Burson, esta muy conocida artista neoyorquina es también una inventora. En una etapa muy temprana de la computación preparó y trabajó con otros expertos en programas que le permitían sintetizar rostros. Estas dos composiciones de belleza son hechas mezclando las imágenes de actrices de Hollywood. Son cinco actrices en cada una, y se obtiene esta imagen-síntesis. De nuevo la experimentación con el rostro, con la identidad, con los tópicos de la belleza, la construcción de la belleza…

D.: La cirugía estética…

GM: … la cirugía estética y la manipulación genética del futuro de que ya se habla. Se habla de un futuro de personas todas bellas. Hay una cantidad de mensajes, de cosas a discutir a partir de estas imágenes. La exposición termina con una obra de Mona Hatoum, que va a estar sola en un cuartico. Es un pequeño espejo en el cual el espectador, que después de haber visto a los treinta y tres artistas en la muestra, pues entra en este cuarto y ve su propio rostro en el espejo, donde hay una inscripción que dice: “Usted está todavía aquí.” Y quiero terminar con este mensaje: que quizás después de este recorrido por tantos malabarismos y tantos laberintos del rostro, al final uno queda solo con su propio rostro: quiero terminar así, un poco borgianamente, el discurso expositivo.

Esta muestra tiene otra cosa también muy especial y es que como parte de los exponentes hay una exposición independiente. Es decir, una exposición dentro de la exposición. Yo he invitado a una curadora a que presente su exposición basada en una investigación muy exhaustiva que ha hecho. Va a tener su espacio aparte, va a tener su presentación, su crédito y todo. Es como una obra de la exposición, pero es una exposición independiente que ella va a hacer a su criterio y bueno, la curadora está aquí, es Giselle Victoria Gómez y se trata de una exposición sobre las quinceañeras. Las famosas fotos de quince. Todas estas extraordinarias fotos, muchas de ellas con esas delirantes manipulaciones de photoshop, de construcción de ideales, de aspiraciones, etc.

D: Son los ideales pero del espectador ¿no?

GM: Hay para todo el mundo, hasta para el gato.

La exposición, esta Face Contact… No sé si alcanzaron a leer al inicio por qué el título en inglés. Y es porque es una alusión al término inglés eye contact, que no existe en castellano en ese sentido. Es decir, es el mirarse a los ojos, el contacto visual, pero que se usa mucho en el medio anglosajón porque es un medio muy atento a la privacidad, a la distancia, a la individualidad. Entonces incluso al hacer eye contact en el metro de Nueva York, por ejemplo, la gente te hace una mueca, no quiere que le invadas ese espacio. Por eso hago la alusión: Face Contact, todas son caras en contacto, es retrato y comunicación. La exposición no tiene un gran relato unificador, no es una exposición de tesis, no hay un discurso que tenga comienzo, elaboración y culminación en los términos tradicionales expositivos. Es una exposición llena de transversalidades, de diálogos entre las obras. Me gusta decir que las obras mismas van a estar en face contact, no van a ser solamente en el espacio de la obra sino entre ellas, tratando de hacer diálogos y relaciones, pero a la vez, y esto es muy importante, respetando el espacio individual de los artistas y de sus obras. Me gusta ponerlos en relación, pero no quiero para nada usarlos como piezas en una maquinaria que yo construya, quiero darles su espacio, incluso de un modo en que se produzcan fricciones, es decir, quiero ir de las obras hacia la exposición y no al revés, de la exposición a las obras, y es para mí uno de los problemas que tiene mucha práctica curatorial demasiado elaborada en la cual el curador usa a los artistas como palabras para hacer su discurso. Yo quiero ir de las obras a la exposición.

Bueno, creo que he consumido mucho tiempo, les voy a poner otro ejemplo y abrimos a las preguntas. Ya hasta se he hecho de noche y todo. A ver cuál les pongo. Bueno, les voy a poner dos pasando muy rápido. Otra cosa que quería anotar, como han visto en esta exposición, hay mucho contenido social, se tocan temas candentes de actualidad en un sentido crítico, cosa que no habían tenido tanto los otros PHotoEspaña, que estaban –por supuesto hay excepciones, estoy haciendo una generalización—, que iban más en un enfoque más artístico, estético, y menos social. Aquí, pues, yo también doy un giro en eso, espero que los muchachos lo reporten para ver si por lo menos me ponen un cubarte (1), me permiten acceso a email en mi país, algo que estoy pidiendo desde el año 1999 y no me lo han dado, y así me facilitan un poco el trabajo aquí con PHotoEspaña desde La Habana.

Mil caras, Ninguna cara, Un rostro. Cindy Sherman, “la mujer de las mil caras”. La artista que ha llevado al máximo, que ha hecho ya una muy larga carrera con juegos de identidad y de comunicación de esas identidades, a veces mediante la caricaturización. La exposición va a tener tres de sus series más tempranas, en blanco y negro, donde esto aparece de modo más literal, menos elaborado quizás, pero como más cálido. Esta es la serie de los que montan guaguas. La otra es la primera, es precisamente de las primeras obras que ella hizo, que eran con la mueca, se maquillaba un poco, se ponía un sombrero, pero era sobre todo a través de la mímica, después bueno, ya incluso se disfrazaba, se cambiaba el color de la piel… Y esta, bueno, de los famosos Untitled Films Stills, una de sus series más conocidas, donde se caracteriza como si fueran imágenes de esas tomadas de las películas, sobre todo de serie B. Entonces estas son las Mil caras.

Las Cero caras es la serie de los retratos de Thomas Ruff, donde él hace exactamente lo inverso de Sherman. Retrata a gente muy distinta, pero a todos los retrata del mismo modo: con una expresión neutral, con el mismo fondo, con una iluminación plana como para diluirlos, hablando de la mecanización de la identidad a través de los métodos de identidad contemporáneos. No importa el individuo que está detrás, lo que importa es su fisonomía para poder identificarlo aplanando la subjetividad. Es decir, es Cero caras.

Un rostro: esto es un hallazgo total, es una completa primicia. Hay un coleccionista en México que compró una caja donde había veintitrés fotos de este señor, Frank Montero, un señor nacido a mediados del siglo XIX en Puebla y que no sabemos ni quién es. Tengo a una persona investigando esto. Y este señor se ha personificado a sí mismo en las distintas etapas de su vida, se ha teatralizado y se ha hecho fotos de estudio. Un poco como si Magaly dijera… -y él ponía notas— se pusiera como la profesora y dijera: “Magaly Espinosa, profesora de la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana”. Después, “Magaly Espinosa –no sé— profesora del ISA”. Después, “Magaly Espinosa, independiente, comiéndose un cable”. ¿No ven? En la primera el tipo es un niño y en la última, que vamos a ver aquí, es ya un anciano, parece que refugiado en un monasterio. Pero a todas estas no sabemos si el tipo de verdad se fue al monasterio o esto es una fabulación. No sabemos, vamos a investigar, pero en todo caso este es un Cindy Sherman de sí mismo, él se ha personificado en las distintas situaciones y momentos de su vida, es decir, es un rostro. Mil caras, cero caras, un rostro: esta es una exposición que también curo yo y va para Telefónica.

Volviendo a “la concreta”, yo quería hacer una personal de Cindy Sherman. Hablamos con ella pero ella no quería porque está muy ocupada y, obviamente, para ella hacer una exposición en Telefónica y mierda es lo mismo, es una gran estrella. Entonces, negociamos y lo más que conseguimos es que estuviera en una muestra con un mínimo de cinco artistas y donde ella no fuera protagónica para nada. Es decir, en una colectiva de cinco. Pero entonces a mí se me ocurrió esto y se lo mandé para allá. Le dije: “Coño, tres de este modo”. Y entonces le gustó la idea. Yo pensé que me iba a batear, porque me iba a decir además: “Coño, el mexicano ese impresentable, que no se sabe ni quién es ahí, el cheo ese, qué me vas a poner tú a mí con él.” Por el contrario, le gustó y entonces pues la vamos a hacer. Esto tuve que hacerlo así: inventarlo en el aire porque me quedé sin exposición. Estaba aprobada Cindy Sherman por la Fundación Telefónica, todo el mundo embullado, presupuesto, el libro, ya íbamos a ver quién iba a escribir todo esto, y de pronto la mujer dice que no. Entonces que si cinco, que si esto, negociando con la galería de ella, Metro Pictures, todo esto, y al final tuve que inventar una exposición al instante y me salió esto que por suerte le gustó y pienso que es interesante. Invento mientras crea que estoy produciendo algo que pueda tener sentido, no es tampoco inventar por salir del paso y llenar un espacio. Al final hubiera preferido dejar Telefónica vacía si no se podía encontrar algo o proponer otra cosa.

Bueno, yo creo que vamos a cortar aquí ya para abrir a las preguntas, ¿verdad? Ahh, les voy a poner a Ron Gallela, que es muy divertido, nada más para pasarlo rápido, para que vean este pecado, este pecado que es la exposición de Ron Gallela. La voy a poner porque es rápida y es divertida y es distinta, es el paparazzo di paparazzi. Es este paparazzo newyorquino famoso. Aquí van a ver algunas de las fotos, son muy divertidas, pero son a la vez de gran interés fotográfico y artístico. Vean esta preciosidad de Jackie Kennedy, que fue una mujer que él persiguió sistemáticamente a través de los años. y aquí aparece huyendo de él en el paisaje, es una imagen preciosa. La mujer que huye del paparazzo, pero ¡es de una frescura la imagen! Aquí Mick Jagger le hace señas a Gallela para que no lo joda más, mientras Jerry se ríe. Aquí está Gallela junto con Marlon Brando, usando este casco, porque por una foto famosa que le hizo a Brando éste lo golpeó y le rompió varios dientes, y tuvo que pagarle la cirugía reconstructiva, pues llegaron a un acuerdo. Pero él lo siguió retratando, aunque protegido por este casco. Bueno, esta es la clásica de Jackie, la clásica foto de Ron Gallela, bellísima. Aquí tienen al Rey, al viejo Rey, Elvis Presley con sus guardaespaldas. Todas estas fotos tienen ese encanto, que el guardaespaldas mira a Gallela y está así. Ahí hay una espontaneidad que me interesa mucho. Sofía Loren… Miren quién aparece ahí, esto es viendo una exposición de Andy Warhol… Y vean esta bellísima foto, este es un retrato precioso de Gallela, como foto es verdaderamente… no tiene que envidiar a nadie. Por eso, esto es un esfuerzo también… Bueno, Gallela está siendo legitimado últimamente. Se le hizo un documental que se presentó por la televisión, donde hay incluso varios artistas que hablan, entre ellos Chuck Close, que habla muy bien de él.

Con esto yo también hago mis chistes, porque uno tiene que divertirse en esto, con tanto trabajo, y entonces la exposición de Gallela va para el Círculo de Bellas Artes, que es como el epítome de la intelectualidad madrileña. Es el lugar como más chic, como pijo en términos de intelectualidad. Y entonces pues allí va Gallela, como un modo también de legitimar a un fotógrafo heterodoxo desde este punto de vista, y otra parte de la exposición se pondrá en la tienda de Loewe en Madrid, que es la que nos financia ambas exposiciones. Loewe tiene una tienda que es una preciosidad ecléctica de principios del siglo XX ahí en la Gran Vía, que tiene arriba un espacio de exposición. Me gustó muchísimo, estoy encantado en hacer la exposición ahí, queda muy bien. Así, irá parte en el Círculo de bellas Artes y parte en el mundo de la moda más sofisticada. Este tipo de juegos y de combinaciones, un poco quizás rancierescas, me gustan…

D: Isabel Grow, ahora mismo yo voy a publicar un texto de Isabel Grow Moda artemorfa, Arte modomorfo, literalmente traducido del alemán, así literalmente, por ese vínculo.

GM: Y tú sabes que Rancière hablaba de que el arte político era precisamente aquel que creaba una desestabilización estética. Es decir, rompía las convenciones, las expectativas, cambiaba los regímenes de sensibilidades. Entonces, bueno, estoy haciendo un rancieranismo político aquí con Gallela también. En fin, hay muchas más cosas, pero vamos a abrir a preguntas, así que… ustedes tienen la palabra. A pesar de que los he abrumado aquí con tanto tiempo lo que les he presentado es nada más que un poquito de todo lo que es esta enormidad de PhotoEspaña.

ME. Bueno, entonces pasamos a las preguntas…

Dado que…, yo creo que nos interesa sobre todo indagar en la estructura interna que ha llevado a Gerardo a poder dinamizar este espacio expositivo europeo que tiene ya un peso y cuando a un curador se le invita a un espacio con un peso como el de FotoEspaña, pues entonces yo creo que lo interesante es ver desde qué márgenes él ha logrado dinamizar ese espacio y adentrarse en el aspecto creativo de la curaduría. Esto es importante porque el curador siempre…, es decir, entre las distintas maneras que se tiene de ver el trabajo del curador yo siempre me acerco mucho a aquella en la cual el curador puede convertirse también en un creador. Entonces creo que esto es lo interesante que podemos aprovechar de la experiencia de Gerardo en esta posibilidad que se le ha dado que es enormemente rica. Vamos a ver qué preguntas hay. A ver, usted…

Notas:

  • Tener “un cubarte” es tener un correo electrónico con extensión cubarte.cu. Es el dominio del Ministerio de Cultura y es aprobado por sus funcionarios. Hubo toda una época en que esa era la única vía de comunicación con el exterior sin tener internet, junto a los profesionales de la salud que tenían su extensión infomed.sld. A Gerardo Mosquera nunca le aprobaron la cuenta de cultura.

Transcripción y edición: Lic. Anaeli Ibarra Cáceres y Lic. Patricia Martínez Chiroles

Revisión: Dra. Magaly Espinosa.

(Continuará)

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