Cuando Abdel Hernández regresó a Cuba no faltó mucho para que una fuerte y linda empatía se      armara entre nosotros (digo esto porque no nos conocíamos personalmente). En mi terracita solíamos conversar de teoría y de algunos eventos de los 80. Yo me sentía privilegiada de tener a ese hombre tan lúcido y hasta mítico en mi casa (por mi casa y por mi cama, ha pasado todo el arte cubano, debo advertir, a pesar de mi corta vida habanera), y de prestarle mi Pc cuando la de él pasó a otra vida. Así transcurrió un período de colaboración en que traté (y creo q lo logré) ser recíproca. El texto que viene es una de las evidencias. Fue publicado en el No.1 de la revista Artecubano de 2005, mi último año como editora de tal publicación.

 Abdel Hernández

Si bien entre las preguntas que han motivado en forma prolija una gran variedad de exploraciones creadoras en las artes plásticas postvanguardistas están esas que se mueven alrededor del status del objeto –en su coseidad, en su fenomenología o en su devenir un tipo de signo–, los problemas que tales preguntas plantean en el nivel de la creación artística para los artistas, como los que traen en el nivel de la crítica para los críticos de arte, pasan por lugares y siguen recorridos muy distintos a los que surgen y encuentran su lugar de aparición alrededor del problema del artefacto.

El concepto de objetualización del objeto para analizar modalidades del objeto y lo objetual, tan diferentes y diversas entre sí como artistas y obras de artistas, permitirá, sin embargo, comunicar desde la filosofía del arte estas dos esferas tan diferentes para la crítica de arte como también para la axiología.

La obra artística de Los Carpinteros debe ser entendida como una exploración plástica alrededor del problema del artefacto. Por aquello que las trae a la forma, que las hace forma, que les provee de la forma que tienen, por lo que son y el cómo son. Se trata de una exploración plástica alrededor del artefacto, no del objeto.

Si bien podríamos intentar otros recorridos –tomar por ejemplo las rutas de un cierto matérico a través del nivel metonímico o semántico entre una cierta materialidad y una cierta objetualidad referencial, encontraríamos que en la obra de Los Carpinteros tal ruta nos movería enteramente fuera de toda problemática del o de los objetos, en dirección a preguntas relacionadas a imágenes, figuras y tropos; esferas que resultarán a todas luces limitadas para analizar y comprender las sus obras.

Un pedazo de madera en forma torneada, por ejemplo, la cual sugeriría –como fragmento–   cierto mueble, nos movería desde un cierto matérico hacia una problemática de lenguaje figurado, metonimia, sinécdoque, símil, etc.

A decir verdad, ninguna entre las posibles rutas emprendidas desde o entre los objetos daría con lo que hace todo estético y lo que desde el todo estético provee los sentidos y las relaciones entre partes en la obra plástica de Los Carpinteros. No se trata aquí, sin embargo, de preguntas alrededor de las relaciones entre o desde las partes hacia el todo o del todo hacia las partes, pues en ambos sentidos todo se movería alrededor de la imagen, nunca recorrería el bricollage.

De hecho, no encontramos en Los Carpinteros el camino que desde una cierta relación entre arte matérico y ensamblaje encontraría allí –como por efecto de un hipercollage– otro modo del bricollage. Uno, por ejemplo, en el que dado que en aquello que habría hecho relieve ya no tendríamos referencias a aquel origen de la forma, si fue torneada, si fue modelada, afirmaríamos una relación bricollage/palimpsesto.

No encontramos tampoco en sus obras el camino que desde una referencia vía técnica a la carpintería –trabajo en madera–  nos traería hacia el bricollage en el movimiento que vendría desde la despersonalización del mueble –carpintería– hacia la obra de arte, pues en tal movimiento hacia ella encontraríamos que precisamente allí donde los artistas han querido explorar la obra de arte en su artefactualidad tendríamos más bien una deconstrucción del bricollage.

La obra plástica de Los Carpinteros es una reflexión sobre la obra de arte como artefacto, una exploración incluso tal del carácter artefactual que aquello que las hace singulares, incluso originales –es el hecho de que exploran la dimensión artefactual misma como aquella que impulsa el proceso creativo, lo que da sentido a este y a las obras, así como la que lo que las define en torno a sí mismas como obras.

Y veremos que esto hace a cada obra, a cada una como artefacto según las preguntas que movieron una determinada exploración de lo artefactual y el cómo se pasa de una obra a la otra, esta obra, aquella otra, la otra. Pero veremos también esas trayectorias que desde el artefacto –en unos casos desde la artefactualidad misma, en otro desde la pregunta por el artefacto– nos permiten analizar en la obra plástica de Los Carpinteros técnica, materialidad, ensamblaje, bricollage, imagen, figura e incluso concepto.

No en balde tenemos unas obras que hacen mueble en el espacio sin venir desde el mueble, haciendo devenir mueble lo que hace artefacto a la obra sin pasar por la imagen del mueble.

No en balde tenemos también obras haciendo devenir artefacto/mueble la imagen de ellos mismos como esa en la que se ven ellos mismos haciendo la obra/artefacto. Así también tenemos obras que vienen desde el mueble en tal forma que devienen en repiseros reconstruyendo, sin embargo, el uso de la repisa en tanto típico objeto decontextualizado u otras que hacen devenir mueble lo que las hace artefacto pero a través de la imagen.

Es en este sentido que el problema de cómo entender la relación con la técnica y el concepto mismo de técnica trabaja en forma específica en la obra de Los Carpinteros. A modo de ejemplo, hay una obra autoreferencial que considero incluso un statement conciente en estos artistas, me refiero a Fluido, obra ambiental realizada en plástico y presentada recientemente en la planta baja del Museo Nacional de Bellas Artes, la cual, no por ser realizada en plástico niega la belleza propia en esa estética pródiga en soluciones relacionada en estos artistas a la carpintería. 

A diferencia de Fluxus, el Procesual Art, el Arte Tierra, o de artistas como Ana Mendieta, que hicieron una crítica del artefacto cuestionándolo como símbolo de estatificación, estandarización, homogenización, oficialismo, valor suntuario o mercancía, artistas que se preocuparon por esta problemática en el sentido de nociones como lo efímero, lo pasajero, etc. y su posterior documentación, a diferencia también de otros artistas que difieren de los anteriores, los cuales no se interesaron en lo efímero y trabajaron mas bien en forma directa las posibilidades del artefacto explorando el nivel semiótico o el material, las posibilidades en la escultura ambiental en base a estructuras sólidas y perdurables, desde la obra monumento concebida para espacios abiertos, pasando por obras resultantes de proyectos constructivistas, hasta lenguajes mas contemporáneos tales como los artefactos móviles, la obra móvil sobre ruedas o sobre andamios, la obra montable y desmontable, las instalaciones y los diseños pedagógicos, Los Carpinteros decidieron hacer del artefacto mismo todo el horizonte de sus exploraciones plásticas, derivando en un tipo de poesía concreta en lenguaje plástico.

En ellos no hay una crítica a la dimensión artefactual desde lo efímero sino lo opuesto, una exploración de lo concreto fáctico del artefacto. En cierta forma hay en ellos un tipo de poesía concreta en el sentido de las artes plásticas donde es al artefacto mismo en toda su dimensión material y artefactual aquel al cual, a través del cual, desde el cual y alrededor del cual se exploran las obras.

Qué es en definitiva el artefacto una vez que, desde esta movida, no pasa como en la obra de Ana Mendieta, ni en la de sus contrarios, sus adeptos, o aquellas obras a las que sus adeptos se oponen, ni los que contradijeron aquellas obras, ni los que las parodiaron, ni los que siguieron tales concepciones del arte, sino una movida que viniendo desde otras preguntas y problemas artísticos exploró el interés constructivo y constructivista a través del kraft y en el diseño, así como también en el artefacto mismo en todo su carácter concreto.

Este artefacto que deviene objeto de exploración plástica remite en un sentido, como decía, a la poesía concreta, la poesía concreta como una bien conocida movida a través de la cual, desde un interés en la imagen de la palabra y de la oración, la poesía devino diseño en la página y desde el diseño en esta, hacia la exploración de sus márgenes. En otro sentido en la lingüística, a través de la dimensión fáctica y fatica en Jakobson, Searly y Austin, pero también en la lingüística lo que antes he analizado en referencia a los problemas de architextualidad que analiza Gerald Gennette, o asuntos relacionados a la mirada y los puntos de vista, mas allá de la imagen de la palabra en la poesía concreta, este artefacto que deviene objeto de exploración plástica nos trae hacia los problemas del architexto, el architexto como esa dimensión tan concreta del texto que este deviene.

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