Elvia Rosa Castro

Pasa que a veces no nos juntamos con la gente de nuestro grupo académico. Los grupos verdaderos se construyen a base de empatías. Yo por ejemplo, andaba más con los estudiantes de Arte y de Letras que con los de Filosofía. Y no recuerdo a Peré andando mucho con los de su grupo de Historia del Arte a pesar de que me consta el cariño inmenso que le tiene a unas cuantas. Realmente no sé muy bien qué hacía él pero un día me escribe diciéndome que había un piquete -él fue más formal debo decir- de jóvenes liderados por Dayron Martínez -de Letras- haciendo una revista, El Oficio, Y que él estaba involucrado también, y que necesitaban que #elsrcorchea les tirara un cabo promocional.

Enseguida pensé en Upsalón, aka los actuales Rialta Magazine, encubada también en aquel edificio claustrofóbico, sedentario y empolvado que es la FAYL pero no, esta gente de El Oficio traía otra cosa, venían con una actualidad y desparpajo, una frescura visual y una gramática super chota, técnicamente bien tejida e ideológicamente irreverente. Tenía todos los ingredientes de la movida underground. La publicación en sí parecía un performance por su contenido somático y periférico, posiblemente inédito en aquellos años (tal vez, 4, 5 años atras, no recuerdo exactamente).

Pero resulta que El Oficio no es sólo una revista sino un proyecto cultural. Es también una Pop-up gallery o galería itinerante, nómada, migrante de jóvenes artistas, o una productora de eventos culturales de alto voltaje. Los ayudé, claro que sí, aunque debo confesar que cada vez que un joven me pide “ayuda” es a mí a quien están ayudando. Es a mí a quien están actualizando. Dejo de envejecer en su confianza. Me salvo en ellos. Y me fui a la calle 36 entre 33 y 35 en Playa, donde Maykel Sotomayor tuvo su estudio una vez y Peré ejercía una curaduría auspiciado por el brand El Oficio ¡y la calle se llenó!

El Oficio, más que una revista o una pop-up gallery es un fenómeno generacional. Es una cosa linda señores. Y acaba de salir el número 8. Y tiene guindas el pastel.

Aquí se los traigo.

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