Elvia Rosa Castro

Yornel Martínez Elías (Manzanillo, Cuba, 1981)  es un artista transversal que se pasa la vida produciendo “notas al total” precisamente porque huye de la totalidad. No hay subalternidad en el uso de este o aquel recurso en sus obras sino descentramientos de todo tipo: de la escritura, del arte, del discurso y por supuesto, del poder. El arte de Yornel Martínez es un arte reversible y su blog impreso P350 es el mejor ejemplo: ni revista ni obra visual en sentido estricto pero funciona en ambas direcciones. En ese papel de bolsas de cemento P-350 caben obras, collages y textos de diferentes escritores y artistas invitados por él. Buena parte de P350 pertenece a la colección del MNBA.

Exergo, consistente en colocar versos en las marquesinas de los cines más populares de La Habana, fue un gesto descentrador, un cortocircuito de extrañamiento poético que altera el texto, el soporte y al espectador.

Puedo decir que he sido afortunada al tener la mayoría de cada entrega de libros y lecturas de sus proyectos. Para la muestra A stone in a shoe conté con su colaboracón para producir el Manual anarquista de preparación artística de Luis Camnitzer a través de Ediciones*, uno de sus proyectos más ambiciosos. De qué va, cuáles son sus pautas y qué lugar ocupan esta ediciones en su carrera se trata esta entrevista:

ERC: Qué es Ediciones*?

YM: Ediciones* es una plataforma de publicación concebida para explorar nuevas tipologías de práctica editorial independiente. Nos interesa como sello crear una infraestructura editorial y de distribución de libros y publicaciones que normalmente no encuentran cabida en el sistema editorial cubano.

Hacemos libros que nos gustaría leer y estamos interesados en textos de diversas categorías y formatos: escritura de artistas, fanzines, obras de edición limitada, marcadores de libros, postales, libros de artistas, entre otros.

La editorial surge del diálogo sostenido entre varios artistas, curadores, diseñadores, poetas y editores con la intención de generar nuevas formas de relacionarse con el lector, creando así otras redes de circulación y espacios de encuentro.

Ediciones*  funciona como iniciativa colaborativa, busca por medio de la autogestión generar la visibilidad de sus producciones. Las publicaciones de Ediciones * no representan un negocio en términos monetarios, sino una estrategia de comunicación artística, otra manera de trabajar y poner en juego subjetividades no mercantilistas concretadas en proyectos editoriales.

ERC: Estoy pensando en tu intervención en la librería Fayad Jamís durante la Bienal de 2015.  ¿En qué lugar situarías a Ediciones* en relación a otros proyectos editoriales de artistas sobre todo mexicanos por ejemplo?

YM: Como proyecto,  Intervención en la librería  tuvo la intención de pensar la librería como un universo cultural dinámico y abierto, capaz de generar nuevos contenidos, correlatos y diálogos. Además pretendió pensar el lugar que juega la edición independiente como herramienta de la biblio-diversidad.

Así mismo me interesó visibilizar la actividad de algunos proyectos editoriales que constituían, a mi modo de ver, un nuevo modelo de intervención artística e intelectual, al generar en la práctica un tipo de activismo cultural.  

 Alias (1) fue uno de esos proyectos invitados a formar parte de la intervención. Este proyecto, iniciativa del artista mexicano Damián Ortega, me sirvió en un inicio como inspiración, aunque Ediciones* trabaja directamente enfocado en la escena local. Con planteos diferentes, desarrollamos como eje central la necesidad y posibilidad de reactivar historias suspendidas, teniendo como objetivo principal facilitar la circulación de obras gráficas o impresas que de otro modo permanecerían inéditas.

Nuestras publicaciones no tienen ISBN. Del mismo modo, elegimos de antemano mantener una tendencia clandestina en su libre distribución. Cualquier práctica editorial emprendida desde la autogestión en Cuba implica tener en cuenta la precariedad que nos impone nuestro contexto para buscar inevitablemente soluciones austeras, ingeniosas e inteligentes. Hacemos tiradas cortas y económicas que simbolizan la condición de fragilidad con la que operan las pequeñas editoriales independientes en nuestro país.

ERC: ¿Cómo situarías a Ediciones* dentro de tu producción artística?

YM: Me cuadra esta pregunta porque me obliga a desarrollar algunas ideas al respecto. Me interesa pensar en una nueva configuración del artista, un replanteamiento de su figura que pueda abarcar otros aspectos que no sólo tienen que ver con la producción de obras, sino con ciertas acciones y gestos que no siempre son pensados como “obra” en un sentido moderno o romántico.

Después de este paréntesis voy a tratar de responder a tu pregunta…

Mi obra opera en el intersticio que existe entre lo poético y lo conceptual, evidenciando un marcado interés por el lenguaje. Genero transformaciones poéticas que desdibujen las fronteras entre los diferentes medios: instalaciones, objetos, caligramas, pinturas y dibujos.

Intento recurrir a esa zona inagotable de producción simbólica del lenguaje; a ese campo de la literatura expandida que ha sabido incorporar las exploraciones que inició Mallarme con Un golpe de dados, y que siguió luego Apollinaire con sus Caligramas, o la poesía concreta, el poema objeto y otras escrituras visuales del siglo XX.

El conceptualismo y otros procedimientos textuales son elementos que asumo dentro de mi práctica artística. Incorporo conscientemente metodologías usadas por escritores contemporáneos como Paul Auster, -sus libros son novelas sobre alguien que escribe una novela, y esa novela es la que al final leemos. Textos que remiten a sí mismos-. Me interesan esas múltiples maneras de utilizar y manipular el metalenguaje, llegándose a convertir esta metodología en un elemento significativo dentro de mi obra.

De igual manera, concedo gran importancia a la exploración de nuevos dispositivos o modelos para exhibir los trabajos. En ocasiones los proyectos devienen intervenciones públicas (Exergo, 2012 -intervención en varias marquesinas de cines habaneros-), otras veces se muestran como publicaciones (P-350, 2009 -revista alternativa-), intervenciones en colecciones específicas dentro de un museo (Desoriente, 2018 -intervención en la colección de arte asiático del Museo de Artes Decorativas-), o trabajos con archivos (Formas de intervenir un archivo, 2016 -intervención en el archivo del Museo Nacional de Bellas Artes).

ERC: Colección Uróboros, la pieza que exhibiste en la Biblioteca Nacional…

YM: También. En sentido general, concibo mi producción artística a partir de la coexistencia de diferentes trabajos que se complementan y se contaminan, desarrollando paralelamente proyectos a corto y largo plazo; donde el carácter procesual alcanza un lugar significativo.

Borrar las fronteras de lo que tradicionalmente se denomina “artístico” hasta llegar a concebir “la obra” como un espacio de participación social.

Pudiéramos pensar entonces que Ediciones* como iniciativa o red de autogestión, funciona no solo como dispositivo de visibilidad de ciertas producciones, sino que por extensión la propia gestión, edición, se convierte en discurso artístico.

ERC: Tu vocación de editor independiente ya era conocida a través de la revista P350. Cómo se da el tránsito de esta publicación que era más espontánea y cálida a Ediciones*, una plataforma con su propio sello visual, otro cuido, etc, etc?

Para ello tendré que hablar de este proyecto, me refiero a P-350 y discúlpame si me extiendo. En conversaciones con mi amigo, el poeta Omar Pérez alrededor del año 2009, surgió la idea de fomentar un proyecto editorial que desde la horizontalidad reuniera un caudal de información que lograra amplificar otras voces.

Así se creó P-350, publicación autogestionada que se solventó con el reciclaje del papel de los sacos de cemento y que constituyó una plataforma para visibilizar las propuestas de grafiteros, tatuadores, diseñadores, artistas visuales, creadores espontáneos, poetas inéditos, etc.

P-350 surgió como un espacio de publicación en el sentido más amplio, expandiendo al máximo las posibilidades gráficas y artísticas del formato físico. Concebida como un lugar de encuentro y yuxtaposición azarosa de miradas, de interconexión entre las diversas prácticas artísticas y literarias. No fue una revista en el sentido estricto, ni un fanzine; fue un espacio de libertad creativa que cuestionó el protagonismo de la gestión editorial, una plataforma horizontal que analizaba el hecho mismo de la revista como la entendemos tradicionalmente –consejo editorial, serialidad, redes de producción y distribución, no pagamos ISBN y nos declaramos anti-copyright.

En cambio con Ediciones* creamos una infraestructura editorial y de distribución de libros y publicaciones. La intención radica en que sea un proyecto flexible, plural y sostenible, que apuesta por formatos artesanales y económicos.

Editamos pequeñísimas tiradas de libros, entre 50 y 200 ejemplares, con una encuadernación y diseños muy personales. Generando así una circulación de textos fuera de los circuitos clásicos de la industria editorial y acercándonos a la percepción del libro como totalidad, (objeto y texto). El libro en papel, al entrar en la era de la digitalización, comienza a ser un objeto que tiene “el valor agregado de la nostalgia”.

ERC: ¿Cuántos títulos ya han sido publicados?

YM: Publicados:

Colección de marcadores (poesía visual cubana)

Caja de postales/ Yornel J. Martínez

Proclamas/Ezequiel Suárez

Caja de Poesía Visual Cubana (selección de autores)

Caligramas/ Yornel J. Martínez

Salomón/ Santiago Armada ( Chago)

El nuevo arte de hacer libros/ Ulises Carrión ( publicado por primera vez en Cuba)

Artoons/ Pablo Helguera ( publicado por primera vez en Cuba)

El libro de los milagros/ José A. Toirac (reedición)

H terrible/ Mario Espinosa (cuaderno de poesía visual)

Manual del artista anarquista/ Luis Camnitzer

Esto no es un museo/ ( colección de postales Yornel Martínez Elías)  

Por salir:

Una temporada en el ingenio /Chino López

Manifiestos culturales en Cuba /(1989-2019)

ERC: Ediciones* te ha alejado de la revista P-350? ¿Piensas retomar este proyecto?

YM: Llegado un punto era necesario cambiar. En definitiva P-350 como proyecto tenía una estructura nómada, asimétrica, imprevisible y mutable. Con P-350 aprendimos a ser elásticos.

Ediciones* es un sello editorial que crece sin presiones, a menor o mayor ritmo, puede quedar en estado de latencia por un tiempo y volver a la vida como si nada, sobre todo en estos tiempos vertiginosos e inciertos. Los títulos que hemos podido imprimir confirman nuestra insistencia a pesar de un escenario lleno de incertidumbre y poco estímulo para la labor editorial.

ERC: Algún otro proyecto transversal en el que ahora estés involucrado?

Estoy trabajando en un nuevo proyecto, demanda bastante energía… Hasta ahora se llama Jardín imaginario (2). Tomo como punto de partida la novela Jardín de la escritora cubana Dulce María Loynaz; inspirada en el jardín de la casa de la calle Línea y 14 donde vivieron los hermanos Loynaz. Es una obra procesual que comprende varias fases y conlleva necesariamente a una labor de colaboración.

La intervención en la parcela de la casa es un trabajo de site specific que persigue el propósito de generar un efecto en el lugar y sus habitantes. Este gesto de reactivación del jardín como un sitio emblemático para la cultura cubana, llama la atención sobre el valor patrimonial y simbólico de dicho lugar.

Notas:

(1) Alias es un proyecto editorial que publica textos que considera referencias valiosas del arte contemporáneo. Creaciones que no han sido traducidas, impresas y difundidas en habla hispana. La editorial fue concebida por Damián Ortega como un programa para la publicación de una colección constituida por escritos que provienen del puño y letra de los artistas. Su objetivo principal es enriquecer el medio del arte contemporáneo y editorial en español a través de la difusión de la obra de los artistas.

(2) La primera entrega de este proyecto fue reseñado en este blog bajo el título Gesto volteriano en el corazón de el Vedado.

Advertisements