Osmany Suárez Rivero

Amigxs:
Pocos cantautores deciden en el apagón de su existencia musical hacer un disco de nanas, porque eso es como estar agonizando y pedirle a un familiar que te quite la mascarilla de oxígeno, te cierre el tracker y vaya separando capilla en Calzada y K. En honor a la verdad, pocos artesanos de la melodía en Cuba han sido capaces, justo cuando la soñolienta Parca está a nada de cortar su hilo, de revivir como lo hizo en el año 2000 Kiki Corona (cualquier parecido con Corona Virus es pura coincidencia…). Es decir, nadie de BisMusic, la EGREM o Producciones Abdala, contaba con él para componer o pegar número alguno. Ni siquiera Tino el Delfín, su amigo fiel… De hecho, una gran mayoría quería despedirlo con el recuerdo de “Romanza de una verdad”, de su etapa en Mayohuacán (óyeme, hay que admirar mucho la obra de Manuel Galich para nombrar una orquesta MAYOHUACAN); su “testamento musical” estaba siendo leído y distribuido en el Instituto Cubano de la Música por Orlando Vistel, cuando de súbito, se escuchó a Joaquín Borges Triana gritar: Kiki ha vuelto, Kiki ha vuelto, Kiki ha vuelto…
El hombre salió del coma regalándonos 23 nanas (no dos, ni cinco, sino VEINTE Y TRES) y participando en el Cubadisco 2001 en la categoría de Álbum Somnífero Tropical. ¡Por supuesto que ganó el premio!

Ahora bien, imaginen tener que escuchar seguido “La nana de las mariposas” (archiconocida desde nuestra infancia por el excelente trabajo divulgativo de Alegrina y Tristolino), “Nana de la fantasía”, “Nana de las musas”, “Nana del bosque” … ¡Por tu madre Kiki, qué cosa es eso! ¡Solo un semidifunto se espanta ese disco! Y si esto fuese poco, el artista Corona le pide al dúo de realizadores Mora-Cruzata hacerle un videoclip al álbum, donde él, casi en estado vegetativo, convive en la maleza del Parque Lenin con los personajes de la Carpa Trompoloco: funámbulos, payasos, zanqueros, pigmeos domadores de animales y el tragafuego o comecandela.
Por cierto, hablando de comecandela, si Kiki Corona cantautor romántico e infantil estaba casi muerto en el año 2000, el Kiki comecandela estaba más vivo que nunca en esa etapa. Si hubo un cantante ampliamente divulgado entre los años 1999-2003 (período correspondiente a la primera etapa de la Batalla de Ideas) ese fue Kiki Corona. Escuchen bien este dato: en el heat parade de la música regional ideológica cubana de los meses de enero, febrero y marzo del 2000, “Saberse cubanos” alcanzó el número 1 durante 9 semanas (Kiki tiene su diploma de platino entregado por Otto Rivero en la Tribuna Antimperialista), que fue únicamente desplazada al tercer puesto desde fines de marzo y hasta el año 2001 por el single “El príncipe enano” y por ese himno de Benedetti titulado “Por qué cantamos” en la voz de Yeni Sotolongo. De ahí en fuera, ¡A COGER LA COLA CON KIKI!
Nota: el video viene en versión karaoke por si se motivan a cantar…
#quedateencasa

Advertisements