Iván Capote (1973)

Dislexia, 2003

Expuesta en La Cabaña duarante la 8va Bienal de La Habana, Dislexia es una obra cinética, donde de manera regular, al “deslizarse el brazo de la máquina sobre el aciete”, podía leerse el siguiente aforismo: “La vida es un texto que aprendemos a leer demasiado tarde.” Si Félix González-Torres poetizó el minimalismo, Iván ha hecho lo propio con el conceptualismo.

Luego Iván haría variaciones de esta obra en lienzo pero digamos que esta, la matriz, me importa más. Cuando pensamos en su obra es difícil olvidar el fundamento textual que esta posee. Ni Yornel Martínez, ni Jorge Wellesley, ni Tonel incluso, han sido tan enfáticos en todas sus carreras como lo ha sido Iván con el texto porque su obra apunta al corazón de la episteme, de cómo se produce el conocimiento, cómo se produce el sentido; y paralelo a ello especula sobre las nociones de percepción y perespectiva. Toda su obra es una construcción visual sobre “el punto de vista”. Sobre los pares esencia y apariencia, y lo facto-virtual. Todos, en menor o mayor grado, somos portadores de dilexia. Y su naturaleza es básicamente cultural.

En la siguiente dirección http://art.thehmagazine.com/ivan_capote.htm aparece esta pequeña pero exacta nota:

Hay en la obra de Iván Capote una mezcla de poesía y racionalidad. Más que provocar una seducción a nivel perceptivo, su arte hace hincapié en el ejercicio intelectual y crítico. (..) Con el ingenio de los antiguos alquimistas, Capote coloca en sus artefactos elementos disímiles (agua, aceite, tierra), que a través del movimiento mecánico se fusionan continuamente. En este ejercicio cíclico se activa lo inanimado y se recrea el juego de la memoria entre el antes y el después. Para Capote nada permanece en estado puro frente a los efectos de la “ósmosis” química o cultural generada por la sociedad contemporánea. (..). A través de la combinación de la palabra y lenguaje mínimal, el artista crea aforismos visuales, sentencias doctrinales que definen su estética y su visión filosófica de mundo. Quizás nada persuada y caracterice mejor su poética que una sentencia de sus últimas obras: “La vida es un texto que aprendemos a leer demasiado tarde”.

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